Sábado de la 12ª Semana
EXPERIENCIA CARISMÁTICA y AUSENCIA DEL SEÑOR
Dios ha querido manifestarse muchas veces de modo especial y carismático a sus enviados. A Abrahán se le aparece el Señor, junto a la encina de Mambré, en forma de tres hombres (Gn 18,1-2) que hablan con él. De modo misterios, en esta visión, Abrahán habría podido presentir la trinidad divina de personas en la unicidad de Dios. Dios se revela según su querer y voluntad. Esta experiencia de Dios en Abrahán se refuerza con palabras carismáticas de conocimiento: «Cuando vuelva a verte dentro del tiempo de costumbre, Sara, tu esposa, habrá tenido un hijo» (Gn 18,10.14), y con hechos de poder milagroso: «Sara, tan vieja, va a tener un hijo» (Gn 18,13). Abrahán vivió las experiencias de un Dios cercano y poderoso.
El centurión romano del evangelio tiene una experiencia carismática del poder de Cristo, cuando éste quiere curar a su criado enfermo con sola su palabra y a distancia (Mt 8,13). La suegra de Pedro experimenta el poder sanador de Cristo, que la cura con solo darle la mano (Mt 8,15). No tenemos por qué rechazar las experiencias carismáticas de la actuación del Señor. Jesús mismo las provocó en muchas ocasiones. Así, un día «al anochecer … expulsó a los espíritus y curó a todos los enfermos» (Mt 8,16).
Más triste sería que rechazáramos las experiencias carismáticas de Jesús y sólo admitiésemos las explicaciones reduccionistas de un racionalismo frío y de una fe intelectualizada que no da vida. Y más grave aún sería vivir en la en la ausencia de Dios y en nuestra autónoma suficiencia orgullosa.
La ausencia de Dios entre los hombres es una desgracia inmensa y una pobreza lamentabilísima: «Inmensa como el mar es tu desgracia: ¿quién podrá curarte?» (Lm 2,13).
Sólo Dios puede sanar tanta miseria espiritual como inunda a nuestro mundo de hoy. Sólo Él puede mejorarnos y darnos la experiencia de Dios. Derrama como agua tu corazón en presencia del Señor; levanta hacia Él tus manos … y Él te escuchará.
El Pan de la Palabra dánosle hoy” Ciclo A – Ceferino Santos S.J.