Sábado de la 5ª Semana
LOS QUE ESPERAN EN JESÚS
«Es todo poderoso quien desconfía enteramente de sí mismo para confiar únicamente en Mí», le dijo Jesús a Santa María Margarita Alacoque como recado para San Claudio de la Colombiere. Confían verdaderamente en el Señor los que están dispuestos a dejarlo todo para seguir a Cristo.
Confiaban en el Señor Jesús las multitudes que lo seguían sin descanso y, no teniendo qué comer (Mc 8,2), se encontraron con la multiplicación por Cristo de siete panes y unos peces (Mc 8,6-7) para saciar su hambre.
Los que se fían de sí mismos y de su propia astucia y desde ella quieren manipular a Dios, se arruinan a sí y a sus construcciones demasiado humanas. Jeroboán, rey de Israel, se edificó dos becerros de oro en Betel y en Dan (1 R 12,29) para que su gente no fuera a adorar a Jerusalén (1 R 12,28), pero Dios se disgustó con sus planes humanos e idolátricos y «arruinó a la casa y a la dinastía del rey» (1 R 13,34).
Señor Dios nuestro: confiamos únicamente en Ti y sabemos que nos amas. Haz que nuestro servicio sea humilde y agradable a tus ojos, y que Te sigamos cada día, fiados en tu amor y en tu omnipotencia.
«Yo soy vuestra vida para siempre. He venido al mundo para que los muertos por el pecado vuelvan a la existencia y posean vida eterna, y para que los justos posean mi vida en abundancia, No os separéis de Mí, que soy la fuente de la vida perdurable. Confiad siempre en Mí. A los que esperáis en Mí, Yo no os abandonaré».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.