Sábado de la 31 ª Semana
SERVIDORES EN EQUIPO
Los que administran las cosas de Dios han de ser honrados no sólo en lo grande, sino también en lo pequeño (Lc 16,10). Los colaboradores de Jesús viven su servicio en colaboración mutua y en equipos de oración, de trabajo y en corresponsabilidad. Uno no lo puede hacer todo en la Iglesia.
Aunque San Pablo rebosa de dones y carismas del Espíritu, sin embargo, no quiso servir y evangelizar solo. Buscó siempre colaboradores, que sirviesen con él en el ministerio de la evangelización. San Pablo nos habla de sus colaboradores laicos -no ordenados ministerialmente-. Nos recuerda al matrimonio de Priscila y Áquila, donde nombra primeramente a la esposa; nos habla de Epéneto y de María (Rm 16,3-6). Colaboradores laicos de Pablo son también Gayo, que le hospedó en su casa-iglesia y comunidad (Rm 16,23), Erasto, tesorero de la ciudad, y Cuarto (Rm 16,24)…
Hoy es también «la hora de los laicos», que creen en Jesús como colaboradores activos en toda la extensión de la Iglesia por el mundo. El método del Espíritu Santo es hoy el mismo que ayer: trabajar juntos, en equipo y con programas comunes los nuevos colaboradores del reino de Dios. La Exhortación Apostólica: de Juan Pablo II «Los fieles laicos» retoma y recomienda este camino.
¡Gracias, Señor, por los colaboradores laicos que multiplicas en tu Iglesia; gracias por su acción constante y abnegada desde la fe y el sacrificio!
Multiplica, Señor, tus servidores laicos, asociados, con programas comunes, unificados en el esfuerzo y en el amor. Amén.
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.