Sábado de la 1 ª Semana
YO SOY EL VIDENTE
La adivinación ha jugado un papel importante en las civilizaciones paganas y en las creencias esotéricas. Hoy, según se va debilitando la fe, se vuelve a las consultas de horóscopos, de videntes y de adivinos, a veces espabilados recaudadores del dinero de angustiados y de ingenuos, y en ocasiones, contactadores mediúmicos con espíritus de adivinación, esclavizantes y no sometidos a Dios.
Jesús nos conoce profundamente, como conoció a Leví Mateo, el recaudador de impuestos (Mc 2,14). Él percibió su futuro de apóstol y evangelista y le llamo a su servicio: Sígueme (Mc 2,14b). Él sabía lo que murmuraban los letrados, porque comía con los pecadores, y enseñó que eran los enfermos los que necesitaban médico y los pecadores los que precisaban de un salvador (Mc 4,17). Cristo es el que quiere gobernar nuestro futuro, como rigió el de Leví Mateo. Él busca hombres y mujeres de Dios para elegirlos como mensajeros de su verdad y de su luz.
Samuel era vidente de Dios (1 S 9,19). Él sabía como vidente del Altísimo dónde estaban las burras del padre de Saúl, perdidas y encontradas por el vidente. Samuel, con la luz de Dios, conoce el futuro de Saúl como rey y le unge con el óleo en su cabeza como Jefe de Israel (1 S 10,1). No busquemos fuera de Dios la orientación para nuestros pasos de futuro, pues fuera de Dios, la luz es oscuridad, y la adivinación esclavitud a lo irracional y, a veces, a los espíritus del mal.
Señor mío: sólo Tú me conoces y me sondeas. Acepto caminar en el claroscuro de la fe acudiendo sólo a Ti y no a videntes extraños. No permitas que me aparte de Ti; del espíritu maligno de adivinación pecaminosa, defiéndeme. Haz que sea guiado por tu Espíritu de luz y de verdad en todos mis caminos.
«¿Por qué algunos buscáis sabiduría engañosa y conocimientos ocultos en fuentes corrompidas? ¿Por qué no acudís a Mí, que conozco los secretos de mi Padre y tengo para vosotros palabras de verdad y de vida? Acercaos con seguridad a mi trono de sabiduría y de gracia. Yo os enseñaré mi verdad y mis caminos».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.