Sábado 5ª Semana
LA PRIMERA PROMESA
Con Adán y Eva llega al mundo el primer pecado y la primera desobediencia de los hombres a Dios (Gn 3,11). Después los pecados de los hombres se multiplican. Si queremos eludir las consecuencias del pecado tenemos que convertimos a las promesas de Dios.
Al lado de la primera caída de Adán en pecado, brota rápida y cercana la primera promesa de salvación y de esperanza de parte de Dios para los hombres. Dios le dice a la serpiente: «Pondré enemistades entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya, y su linaje aplastará tu cabeza» (Gn 3,15). Tenemos aquí la primera promesa de salvación centrada en una misteriosa mujer y su descendencia. Al lado del castigo por el pecado de Adán (Gn 3,17-19), Dios comienza sus promesas de amor y de salvación.
Hoy sabemos que María fue la mujer perfecta vencedora total de la antigua serpiente. Hoy, Ella sigue siendo la colaboradora fiel de su hijo Jesús en el cielo, en la Iglesia y en sus santuarios, como Lourdes, y la triunfadora del mal que oprime a sus hijos los hombres. Ella está ya incluida en esa primera promesa divina de victoria.
Pero nuestra victoria plena la tenemos en Jesús, el Hijo único del Padre y linaje de María, la mujer misteriosa del Génesis y la nueva Eva. Tú, Jesús, eres el cumplimiento total de la promesa de salvación y de bien para la humanidad caída. En Ti Señor se realizan todas las promesas de Dios. Tú compendias todas las bendiciones de Dios para los hombres. Tú eres la bendición de aquellas 4000 personas hambrientas que Te seguían (Mc 8,9). Para ellas multiplicaste siete panes y unos peces, se saciaron y aún recogieron siete canastas con lo sobrante (Mc 8,6-8).
«Siete» en la Santa Palabra de tu Biblia significa «plenitud» y es signo y promesa de abundancia. Contigo, Jesús, las promesas del Padre llegan a plenitud. Contigo nada me falta, ni me falta tu Madre, bendita y victoriosa.
¡Gracias, Señor, por la plenitud de tus promesas, que se cumplen en nosotros!
¡Gracias por María tu Madre!
¡Gracias por Ti, Jesús, plenitud de las promesas de Dios para nosotros!
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.