Sábado de la 34ª Semana
ESTAD DESPIERTOS
La mente humana se adormece con el vicio, con las preocupaciones de la vida material, con el pecado (Lc 21,34). El que está espiritualmente adormecido ni ve ni entiende las realidades sobrenaturales ni los verdaderos valores del Reino de Dios. Vivirá preocupado con los reinos de este mundo y con sus conflictos y luchas (Dn 7,23-24).
Hay que estar despiertos para captar en cada momento la venida de Jesús, el Hijo del Hombre, y sus signos de presencia. Hay que pedir a Dios fuerzas espirituales en todo momento para escapar del lazo del maligno (Lc 21,35), que quiere enredarnos y derribarnos.
Con la fuerza de Dios podremos estar en pie, sin caer, ante el Hijo del Hombre, ante Jesús, Juez y Salvador, Señor y Dios nuestro.
¡Oh, Jesús, ayúdame a vivir alerta y despierto a la espera de tus venidas imprevisibles!
¡Enséñame a vivir para tu servicio, en pie y disponible siempre para realizar tus deseos y la santa voluntad de tu Padre celestial!
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.