Sábado 23 de diciembre

23.12.23

Propio del 23 Diciembre

LOS MENSAJEROS DE DIOS

Dios prepara a sus mensajeros. El evangelio nos dice que con Juan, el hijo de Zacarías, «estaba la mano de Dios» (Lc 1,66). Esto quiere decir que la protección poderosa del Señor le acompañaba siempre. Para San Ireneo de Lyon las dos manos de Dios eran el Hijo y el Espíritu Santo. Dios Espíritu Santo como mano de Dios estaba con Juan Bautista, le guiaba y lo protegía.

Cuando Dios «envía a su mensajero para que prepare el camino ante Dios» (Ml 3,1), la mano de Dios está con él, lo ayuda y lo acompaña. Al enviar Dios a Elías como su mensajero (Ml 3,23/4,5), Dios mismo lo acompaña y enseguida llega el día del Señor (lb).

Los mensajeros de Dios son los que le preparan el camino. Nunca lo podrían hacer solos; pero cuentan con la ayuda eficaz de la mano divina de Dios, que los utiliza como profetas e instrumentos de su salvación.

Hoy todos los creyentes tenemos que ser mensajeros del Señor que viene; tenemos que anunciar su llegada inminente: «nos ha nacido el Salvador del mundo».

Pedimos al Espíritu Santo, mano de Dios Padre, nuevos mensajeros con los que esté y actúe la mano de Dios. Pedimos mensajeros, purificados por Dios «con el fuego de fundidor y la lejía de lavandero» (Ml 3,3), para que presenten a Dios la ofrenda pura de Cristo, Salvador de la humanidad. «No puede la Iglesia atravesar el umbral del nuevo milenio sin animar a sus hijos a purificarse, en el arrepentimiento de errores, infidelidades, incoherencias y lentitudes» (Tertio Millenio, #33). Que el Señor prepare a sus nuevos mensajeros con santidad de vida y experiencia profunda de Dios, y que la mano del Señor esté con ellos, los ayude y los multiplique para que el mensaje de salvación de Cristo llegue con prontitud a todas las naciones. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.