Sábado de la 3ª Semana
CREER EN EL PADRE Y EN EL HIJO
Jesús nos confesaba que lo que el Padre hace, lo hace también el Hijo (Jn 5,19). Lo que creemos que realiza el Padre, también el Hijo lo realiza por su perfecta unión en naturaleza y en querer con Dios su Padre.
Dios Padre perdona el pecado a los que se arrepienten, como se arrepintió David: «El Señor perdona tu pecado» (2 S 12,13). También Cristo, con su Padre, perdona los pecados y las culpas a los que se convierten y creen: «Hijo, tus pecados te son perdonados» (Mc 2,5). Creemos que Cristo tiene poder para mandar a las olas y al viento que callen y enmudezcan (Mc 4,39); pero también el Padre actúa con el Hijo, y el viento y las aguas les obedecen al Hijo y al Padre celestial.
Creemos que el Padre y el Hijo tienen autoridad para apaciguar las tormentas y las olas en los corazones y en las vidas de los hombres, vacilantes y divididos incluso dentro de la nave de la Iglesia. Creemos que ellos con el Espíritu Santo tienen poder sobre los fuertes huracanes que nos agitan y nos roban la paz.
Dios nuestro, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Trinidad Santa: ayúdanos a creer en tu unidad indisoluble en trinidad de personas, y en la unidad de vuestra acción salvífica y de vuestro infinito amor. Señor, auméntanos la fe.
«Hijos míos: la fe sólida en Mí es un don maravilloso de mi gracia. Aceptad mis acciones salvíficas y mis mensajes de verdad y de paz. Orad y haced sacrificios por los que se cierran y resisten a la gracia de la fe que les salva. Son ciegos, que se alejan de mi patria del cielo y caminan al abismo sin fin. Pedidle a María, la Madre, para ellos el don de la fe y lo recibirán».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.