Día 6º de la Octava de Navidad
SALVACIÓN PARA TODOS
Cristo ha venido a nuestra humanidad perdida y estamos alegres. En Cristo y por su nombre la salvación se acerca a todos. Con Cristo llega el que nos perdona los pecados: «Se os han perdonado los pecados por su nombre (1 Jn 2,12). Por Cristo los padres conocen al que es desde el principio (1 Jn 2,13) y se les revela el Anciano de días pero eternamente Joven.
Por Cristo los jóvenes pueden ser fuertes, tienen en ellos la Palabra de Dios y vencen al maligno (1 Jn 2,14). Sin Cristo, serían unos derrotados sin norte ni rumbo. Por Cristo todos podemos obtener la fuerza para que el amor del mundo y todo lo que hay en el mundo (1 Jn 2,15) no nos esclavice. Por Cristo, frente a un mundo que pasa y se desvanece, podemos permanecer para Siempre (1 Jn 2,17) con Él y en Él, que nos enseña a hacer la voluntad de Dios con su ejemplo, con su gracia y con su Espíritu.
Por Cristo los ancianos viven la alegría de la salvación y sirven a Dios con ayunos y oraciones, como Ana, la profetisa (Lc 2,37), que hablaba del Niño Mesías, a todos los que aguardaban la liberación de Israel (L 2,38). En el nombre de Cristo su salvación nos alcanza a todos y damos gracias a Dios.
Alcanza la salvación a los niños, que al lado de Jesús niño, aprenden con Él «a crecer, a robustecerse y a llenarse de sabiduría y dejar que la gracia de Dios los acompañe» (Lc 2,40). Jesús de Nazaret que es el amigo de los niños, los santifica y por ello le damos gracias.
En Ti, oh Cristo, nos ha llegado la salvación a todos los hombres y nos gozamos por ello y Te damos gracias. A unos les llega tu bendición a la hora de tercia como a los niños y los jóvenes; a la hora de nona a los maduros; a los ancianos a la hora de undécima. Tuyas son todas las horas del día y de la noche.
¡Bendito Salvador de todos, Jesús, Dios nuestro: que a todos les llegue tu Amor! Amén.
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.