Sábado 7 de septiembre

7.09.24

Sábado de la 22ª Semana

NO OS ENGRIÁIS

La recomendación moral de San Pablo: «No os engriáis el uno contra el otro» (1 Co 4,6), se basa en buenas razones teológicas. En cuanto pecadores no podemos enorgullecernos delante de Dios.

No podemos envanecernos por los dones naturales ni espirituales, pues «¿tienes algo que no hayas recibido? Y, si lo has recibido, ¿a qué tanto orgullo, como si nadie te lo hubiera dado?» (1 Co 4,7). Precisamente, a los que más han recibido, Dios los prueba y los humilla más para que vayan por camino de su Hijo Jesús: «A nosotros, los apóstoles, Dios nos coloca los últimos; parecemos condenados a muerte, hechos espectáculo público para los hombres y los ángeles» (1 Co 4,9). La razón teológica por la que los apóstoles se ven humillados, radica en la imitación de Jesús, que no se hizo superior a nadie y se abajó hasta tomar forma de esclavo y morir en una cruz: «Nos tratan como a la basura del mundo, el deshecho de la humanidad; y así hasta el día de hoy» (1 Co 4,13b).

El apóstol no puede ser más que su Maestro. Para imitar a Cristo no se puede vanagloriar ni engreír. Los fariseos sí pensaban que se podían jactar de sí mismos frente a los discípulos de Cristo, tan ignorantes, que frotaban con las manos espigas en sábado para comer su grano no guardando la ley (Lc 6,1-2). Jesús humilla a los soberbios y los corrige: «El Hijo del hombre es señor del sábado» (Lc 6,5) y está por encima de los orgullosos intérpretes de la ley, que no cumplen su precepto principal: la caridad.

Ayúdanos, Señor, a comprender nuestra pequeñez ante Ti, ante los ángeles y los santos y en medio del inmenso cosmos. Guárdanos en tu santa humildad para que nos abajemos delante de tu incomprensible grandeza y delante de nuestros hermanos los hombres.

«Los dones, que os he dado a vosotros, se los regalo a otros muchos en mi Iglesia. No os jactéis por ellos. Manteneos siempre humildes ante Mí y dispuestos para que Yo os utilice para mi gloria».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.