“Sus heridas nos han curado”(Isaias 53,5)
Semana de Oración 2026 (del 27 al 30 de agosto) (Diócesis de Segorbe-Castellón).
“Sus heridas nos han curado” Esta cita de Isaias fue el lema del retiro. Y fue el P. Jorge Miró el
instrumento que el Espíritu Santo escogió para llevar a cabo su obra entre nosotros. En esta misión
le acompañó el P. José Vicente Alberola y el P. Lionel que asistió en algún momento. ¡Gracias!
El retiro tuvo lugar en el Convento de Santo Domingo en Torrent (Valencia) En esta ocasión nos
reunimos unas ochenta personas llegadas desde distintos lugares. Algunos, llegaban con heridas
abiertas. Otros, por descubrir lo que nos ocasionaba en nuestro corazón, incertidumbre e inquietud,
sin saber muy bien por qué. “Mar de fondo”, lo llamó él P. Jorge, pero, en definitiva, como nos decia
al principio: “Todos estamos heridos y todos estamos necesitados de sanación”. “Dejar que el
Espiritu Santo venga y permitirle que actúe”. Y nos lanzaba pronto el Señor esta pregunta:¿”Qué
quieres que haga por ti”?. Cada uno, le respondería especialmente en los distintos momentos de
intimidad personal que tuvimos con Él.
Sobre esta premisa: “Creados por Dios para la relación, comunión, y donación”, se desarrollaron
las enseñanzas. Resumir en este corto espacio lo que hemos vivido, en este retiro, es tarea
imposible, pero puedo afirmar con conocimiento de causa, que para muchos de nosotros, es un
antes y un después. Tal y como atestiguaron los hermanos a través de su testimonio.
Gracias a todos los que hicieron posible este encuentro. Especialmente al P. Jorge por su, “cordial”
predicación, sin duda salida de un corazón de pastor que hizo posible con la unción del Espíritu
Santo abrir el nuestro a su acción.
Gracias también a María, que en todo momento estuvo, sin duda, intercediendo por nosotros.
Especialmente en el momento en que al pie de la cruz le entregábamos todas nuestras heridas y
cargas al Señor. Y…Efectivamente:“ Sus heridas nos han curado”. Gloria A Dios.
Dori Vidal.
Testimonio de Patricia
Si tuviera que definir con una palabra lo que ha sido este retiro para mí, sería:
TRANSFORMADOR.
Quiero dar gracias por el cariño y la dedicación puesta en el Retiro; por la cercanía y la
disponibilidad. El Espíritu Santo nos ha regalado una armonía y una unión de grupo muy
bonitas.
Quiero dar gracias por la predicación recibida, por la sencillez y claridad que me ha llegado
al alma. Ha sido adrenalina en vena.
El Espíritu Santo se hizo presente enseguida, juntándome con quién ha sido mi Ángel de la
Guarda: una hermana que ha sido un gran apoyo y ha sabido escucharme y acompañarme.
En el Retiro, e incluso en los días posteriores a él, van floreciendo una mezcla de
emociones y sentimientos potentes, acompañados de mucha paz. Todo empieza a
removerse por dentro. Vas empezando a entender, el puzzle de tu vida se va recolocando;
aparece el perdón.
Entonces te liberas, sueltas la Cruz que cargas y te abandonas en el Amor del Señor y de la
Virgen. Te dejas moldear por Ellos; dejas que lleven tu vida, aceptas y respetas sus
tiempos, buscas el consuelo del Espíritu Santo y las heridas…empiezan a SANAR.
Es la Gracia con la que te bendice el Señor.
Me gustaría finalizar mi testimonio con una frase que me tocó: “déjate sorprender cada día
por el Señor “.
Os animo a dejaros sorprender realizando este retiro: para mí ha sido un REGALO.
