Tocados por el poder del Espíritu Santo (Testimonio RN Sacerdotes 2016)

11.09.16

Del 3 al 8 de julio he tenido la suerte de participar en el Retiro Nacional de Sacerdotes que organiza la Renovación Carismática. Dios ha tenido una vez más misericordia de mí, me ha hablado al corazón, y me ha regalado su gracia. Puedo asegurar que el lema de este retiro, “Tocados por el poder del Espíritu Santo”, se hizo realidad. Y no sólo en mí. También en todos los que en él participamos.

Los sacerdotes agradecemos de modo especial rezar y compartir nuestras vivencias e inquietudes con otros sacerdotes. Saber que en sus vidas hay alegrías, tristezas, luchas, cansancios, victorias, derrotas, fidelidad y a veces caídas, esperanzas y dificultades. Y cómo, en medio de todo ello, Dios permanece fiel, llamándonos una y otra vez a la santidad y mostrándonos su misericordia, que nos arranca del pecado y nos invita a apartarnos del mal. Esto nos lo recordó el predicador Ralph Martin, hablándonos de la santidad y del deber que tenemos de fortalecer nuestra relación con Dios (Jn 3, hay que nacer de nuevo del Espíritu Santo) y coger las armas del Espíritu (Ef 6, 10-18).

Yo, personalmente, llevaba a este retiro algunas decisiones que tomar y mucha inquietud en el corazón por cuestiones relacionadas con la pastoral. Y aunque siempre nos cueste creerlo o ponerlo en práctica, Dios escucha, Dios sabe, Dios nos guía… Y así fue como salí del retiro lleno de paz, con nuevas fuerzas, con nuevas ganas, con más luz en mis preocupaciones y viendo más claro el camino que Dios abre ante mí. Le pido a Dios que sepa cuidar mi vida y hacer crecer y fructificar lo que me ha dado en estos días.

Por último, quiero compartir con vosotros algo que el Señor está poniendo en mi corazón y que el predicador Ralph Martín también dijo en varios momentos: en la Renovación tenemos un gran regalo, que debemos vivir y compartir con la Iglesia. Y es la bendición de haber descubierto la presencia viva y real de Dios en nuestro corazón, el regalo de la alabanza, de la efusión del Espíritu. Y tenemos que vivir, crecer y hacerlo llegar a toda la Iglesia. Ésta es una de las convicciones que tengo, que quiero compartir con los demás y de la que cada vez tengo mayor certeza en el Señor.

En la Renovación tenemos que entrar en esta ola de urgencia por la Evangelización por la que la Iglesia está caminando. Tenemos la gracia de la experiencia de encuentro con Cristo, la vivencia del bautismo en el Espíritu, de sus dones y carismas ¿nos la vamos a guardar para nosotros solos? ¿la vamos a esconder?

Quiero terminar con un extracto del discurso del Papa Francisco a la Renovación en la plaza de San Pedro el 3 de julio del 2015:

“Pido, en especial, vuestra importante aportación para comprometeros a compartir con todos en la Iglesia el Bautismo que habéis recibido. Habéis vivido esta experiencia, compartidla en la Iglesia. Y esto es un servicio muy importante, el más importante que se pueda ofrecer a todos en la Iglesia: ayudar al pueblo de Dios en el encuentro personal con Jesucristo, que nos cambia en hombres y mujeres nuevos, en pequeños grupos, humildes pero eficaces porque es el Espíritu quien actúa.

No mirar tanto a hacer grandes encuentros que con frecuencia acaban allí, sino a las relaciones «artesanales» que se derivan del testimonio, en la familia, en el trabajo, en la vida social, en las parroquias, en los grupos de oración, con todos. Y aquí os pido tomar la iniciativa para crear vínculos de confianza y cooperación con los obispos, que tienen la responsabilidad pastoral de guiar al cuerpo de Cristo, incluida la Renovación carismática”.

Eduardo J. del Valle Iglesias, Diócesis de Astorga