Viernes 10 de noviembre

10.11.23

Viernes de la 31 ª Semana

AGUARDAMOS UN SALVADOR

Muchos hombres buscan soluciones limitadas y salvadores parciales para sus problemas. Resuelven algo y dejan mucho más sin solucionar. Lo común es buscar desesperadamente salida a nuestros problemas graves, aunque con frecuencia nos encontremos sin soluciones.

Las salvaciones terrenas que se nos ofrecen, son insuficientes, parciales y, a veces, engañosas y falsas, como las salidas parciales que buscó el administrador infiel, que cambiaba las facturas y los recibos en favor de los deudores de su señor, para que luego, agradecidos, le recibiesen en sus casas (Lc 16,4). Pero los hombres de aquí abajo no son estables, ni seguros para siempre. Y nuestros amaños terrenos nos fallan muchas veces. Estas son las soluciones de Dios, esperando como «hijos de la luz» (Lc 16,8) a Cristo nuestro Salvador glorioso, mientras que los hijos de este mundo gestionan falsas soluciones incapaces de obtener una salvación duradera y definitiva.

San Pablo supo entregar su vida al anuncio de la buena noticia de Dios (Rm 15,16), a saber, la salvación ofrecida también a los gentiles para que se conviertan en ofrenda pura, consagrada por el Espíritu y agradable a Dios (Rm 15,16b).

Señor Jesús: que tu pueblo acepte tu salvación eterna y responda a la fe en Ti, anunciada con palabras y con acciones, con señales y prodigios y con la fuerza del Espíritu Santo (Rm 15,18).

Te aguardamos como único Salvador de los hombres. Ven Señor Jesús. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.