Viernes 13 de octubre

13.10.23

Viernes de la 27ª Semana

LAS BENDICIONES DE ABRAHÁN

Siempre está cerca de nosotros el día del Señor (Jl 1,15), que vendrá sobre nosotros como bendición o como azote. Dios prefiere darnos sus bendiciones antes que su castigo. En nuestras manos está el elegir lo uno o lo otro.

Danos, Señor, las bendiciones prometidas a la descendencia espiritual de Abrahán; derrota en nosotros a Satanás y al pecado; justifícanos por la fe con tu gracia y llénanos de tu Santo Espíritu.

Con el dedo de Dios, esto es, con el poder del Hijo y del Espíritu, echa fuera Jesús a los demonios (Lc 11,20). Cristo es más fuerte que Satanás y le quita las armas en que se fiaba y le arrebata el botín adquirido (Lc 11,22), los hombres sometidos y esclavizados a Belcebú. Cristo es la gran bendición prometida a Abrahán y en Cristo se realizan en plenitud las bendiciones prometidas a la descendencia del antiguo Patriarca. Por la fe en Jesús, pasan a nosotros esas bendiciones y promesas de Dios.

Que no falten, Señor, en tus templos vivos, los hombres, ofrendas, libaciones y sacrificios (Jl 1,13).

Que no falten en tu Iglesia hombres y mujeres de fe, que atraigan las bendiciones de Dios, como Abrahán, sobre el mundo. Y tú, María, Madre de Dios y Madre nuestra, mujer de fe llena de las bendiciones de Dios y bendita descendiente de Abrahán, alcánzanos los dones del Altísimo para que cada día le sirvamos con más fidelidad. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.