Viernes de la 15ª Semana
UNO QUE ES MÁS QUE EL TEMPLO
Los sacerdotes judíos no violaban la ley del descanso sabático cuando trabajaban para el culto del Templo. Tampoco los discípulos de Jesús transgreden la ley del sábado, cuando trabajan para Cristo que es el nuevo Templo de Dios: «Os digo que aquí hay uno que es más que el Templo» (Mt 12,6). Jesús es también más que el sábado, pues «el Hijo del hombre es Señor del sábado» (Mt 12,8). El Señorío de Jesús se identifica con el Señorío de Dios y está por encima del poder del sábado.
Dios -y Cristo con Él- es más que la muerte. Cuando ésta acecha al joven rey Ezequías, que aún no tiene descendencia y rompe, si muere, la continuidad de la dinastía de David, Dios le demuestra que Él es más que la muerte y alarga la vida del rey Ezequías. «Mira, le dice Dios por el profeta Isaías-, añado a tus días quince años y te libraré de manos del rey de Asiria, a ti y esta ciudad, y la protegeré» (Is 38,5-6). Y Dios confirma su promesa, mostrando que Él es más que el curso inexorable de las horas y «en el reloj de sol hizo Dios que la sombra retrocediese los diez grados que había bajado» (Is 38,8).
Creemos en Ti, Señor y Dios nuestro, como en el Dueño de la vida, del tiempo y de las metas de la historia. A Ti te consagramos nuestras horas para servirte y para amarte. Queremos darte culto en el Templo de tu santa gloria y en el Templo de la humanidad santa de Jesús, tu Hijo, que es mayor que el Templo de Jerusalén. Éste pereció, pero Tú duras para siempre. Te damos el primer puesto en nuestras vidas a Ti, que eres el Primero y el último, el mayor de todo lo que vive.
«Yo soy el Señor de la eternidad y del tiempo. Míos son los días y las horas. Vuestras vidas y destinos míos son. Os llamo a colaborar en mis empresas esforzadas hasta que llegue el día del descanso mío y vuestro».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.