Viernes de la 20ª Semana
TU PUEBLO ES TAMBIÉN EL MÍO
El Reino de Jesús es un reino donde la ley suprema es el amor a Dios y al prójimo (Mt 22,36-39). María es con Jesús Reina del amor hermoso; ama a Dios más que ninguna otra criatura y ama a sus hijos de todos los tiempos, como a sí misma, con un amor inmenso, puro, desprendido y salvador.
María ama a sus hijos fallecidos y ora por ellos ante Jesús para que se incorporen a su Reino y para que tantos huesos muertos sean unidos, revestidos de nuevo de carne humana y vivificados por el Espíritu de Dios: «Revivirán, se pondrán en pie y serán una multitud innumerable» (Ez 37,10) y salvada en el Reino de Jesús y de María. Ella es Señora y dadora de vida a tantos hijos suyos muertos a la vida de gracia, por medio del Espíritu Santo.
Somos pueblo de Jesús, Rey eterno. ¡Gracias, Señor, por María, reina solícita por todos sus hijos, súbditos tuyos! Haz que María, tu Madre, cuide de todos nosotros para que seamos ciudadanos dóciles y trabajadores constantes de tu Reino. Amén.
«Consagraos a mi Madre como Reina vuestra. Ella cuidará de vuestros corazones, de vuestras voluntades y vuestras mentes para que me busquéis como Rey vuestro y me améis como vuestro Dios. Mi Madre no se queda con nada de lo que le consagráis. Ella me lo entrega todo a Mí, después de que lo ha embellecido y purificado. Ella santifica mi Reino».
«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.