Viernes de la 11ª Semana
BUSCAD EL BIEN
El hombre, a veces, presume de bienes ilusorios y ficticios, de poder y de títulos humanos (2 Co 11,18), Y puede olvidarse de que existen valores firmes y bienes seguros, aunque tengan en algún momento apariencia de persecuciones de males: «peligros en el mar, peligros de falsos hermanos» (2 Co 18,26). Dios todo lo convierte en bien para los que le aman.
Tenemos que aprender, con la gracia y la luz de Dios, a buscar los bienes perdurables y a combatir sin descanso al mal. Tenemos que buscar los «tesoros del cielo» (Mt 6,26) y los bienes verdaderos que no perecen ni se deterioran. San Luis Gonzaga aprendió de joven a trabajar por los bienes del cielo y supo renunciar a su título ducal y a sus herencias terrenas en Castiglione y en Mantua, para aspirar a «aquellos bienes que superan nuestros deseos» (De una carta a su madre).
Para buscar el bien, Dios ha de concedernos una mirada clara y un «ojo limpio y sano» (Mt 6,22), que puedan mirar los bienes verdaderos y rechazar los tesoros aparentes y falsos, que son un mal para nuestros espíritus. El que tiene su mirada interior «enferma» elige falsos bienes que lo empobrecen y le hacen miserable (Mt 6,23; trad. L.A. Schokel).
Padre nuestro, Dios de la ternura y del amor maternal, compadécete de tus hijos equivocados y condúcenos hasta tus bienes y valores eternos. Danos fortaleza para que nunca nos cansemos ni en la lucha contra el mal ni en la búsqueda del bien, que eres Tú mismo. Amén.
El Pan de la Palabra dánosle hoy” Ciclo A – Ceferino Santos S.J.