Viernes 27 de septiembre

27.09.24

Viernes de la 25ª Semana

TAREAS BAJO EL CIELO

¡Cuántas tareas tiene el hombre bajo el cielo! (Ecl/Qo 3,1). Hay tiempos de plantar y tiempos de arrancar (Qo 3,2), tiempos de derruir y tiempos de construir (Qo 3,3), tiempos de guardar y tiempo de arrojar (Qo 3,6), tiempos para el esfuerzo y horas para el descanso. Llegan los momentos de padecer mucho y ser ejecutado y los de resucitar triunfador (Lc 9,22).

Dios Padre nos programó como hijos amados en un mundo corrompido por el pecado, para la vida y para el gozo, pero también para la expiación, el sufrimiento y la muerte, que desembocan en la resurrección definitiva y en la vida eterna. No puso Dios directamente el sufrimiento y el trabajo en nuestra vida; fue el hombre con sus pecados y Satanás los que introdujeron el sufrimiento y la muerte en esta tierra de pruebas y de empeños para cumplir y realizar los planes de Dios sobre nosotros.

Comprobamos «las ocupaciones que Dios encomendó a los hombres para afligirlos» (Qo 3,10) y purificarlos. Sólo el oro, aquilatado en el crisol de la prueba, resplandecerá para siempre, como los hombres probados en el fuego. Dios no goza viéndonos sufrir en el horno del sacrificio y del dolor; pero se goza viendo la maravilla de su obra terminada y perfecta. El Padre celestial apoya el esfuerzo y el sacrificio de sus hijos, que quieren alcanzar metas elevadas de santidad. El padre
humano que no imponga duras tareas a sus hijos, puede maleducarlos y fomentar seres inútiles y vagos.

Padre nuestro del cielo: Te damos gracias por las tareas, trabajos y sufrimientos que pusiste bajo el cielo para que tus hijos nos perfeccionáramos. Queremos servirte con amor, con fidelidad y con esfuerzo.

«Hijos míos queridos: me gozo con vosotros, cuando os esforzáis y sufrís por mi Reino en vuestros caminos. «¡Ánimo, a la obra, que Yo estoy con vosotros!» (Ag 2,5). Mis caminos son caminos de fe. En vuestros sufrimientos y trabajos tenéis que creer en mi amor. Estáis pagando en vuestros cuerpos mortales con mi Hijo Jesús por vuestros pecados y por los de todos los hombres. Tened ánimo. El tiempo de la prueba pasa pronto y el gozo Conmigo es eterno. ¡Ánimo y esperanza, hijos míos, mientras estáis en la tarea de esta vida!

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo B – Ceferino Santos S.J.