Viernes 4 de agosto

4.08.23

Viernes de la 17ª Semana

LA SABIDURÍA PROFÉTICA

Moisés con sabiduría profética, guió al pueblo de Israel por el desierto y decretó para el futuro las grandes festividades religiosas de los judíos: la Pascua del Señor (Lv 23,5); la fiesta de las Primicias, al comienzo de la siega (Lv 23,10); la fiesta de Pentecostés o de los frutos (Lv 23,7); la Expiación, el día diez del séptimo mes (Lv 23,27), y la fiesta de los Tabernáculos el día quince del mismo séptimo mes (Lv 23,34). Las fiestas religiosas se presentan como recibidas por un antiguo mensaje profético, aunque su redacción actual sea postexílica.

El profeta de Dios recibe sus mensajes del Altísimo. Dios inspira a sus verdaderos profetas con una sabiduría superior a la inteligencia y al conocimiento humanos, dejados a sí mismos. Jesús, el rey de los profetas, habla con sabiduría divina y, al enseñar en Nazaret, sus conciudadanos extrañados se preguntan: «¿De dónde le vienen a éste tal sabiduría y tales poderes?» (Mt 13,54).

Al hombre le cuesta aceptar la sabiduría que él no controla, porque viene de Dios y nos supera. En Nazaret rechazaron la sabiduría profética de Jesús y «se escandalizaron de Él» (Mt 13,57). No nos extrañemos de que el que reciba un mensaje profético sea rechazado por los envidiosos, los timoratos, los cerrados de mente, los siempre dudosos, los duros de corazón y los rebeldes.

El día dos de agosto es la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles. A ti, Madre, acudimos para que nos obtengas de Dios sabiduría y discernimiento angélicos para que superemos la falsa sabiduría humana que proviene de la carne. Reina de los ángeles: prepáranos para recibir la sabiduría profética y los celestes mensajes que pueden enderezar y salvar a los hombres de los falsos mensajes del mal. Amén.

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo A – Ceferino Santos S.J.