Viernes 4ª Semana
NUNCA TE DEJARÉ
La maravillosa promesa del Señor a Josué, cuando comenzaba a gobernar al pueblo de Israel: «Yo nunca te dejaré ni te abandonaré» (Jos 1,5), se extiende también a todos los creyentes en Cristo (Hb 13,5). Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre (Hb 13,8), y así la protección que ofreció a sus amigos y seguidores la mantiene con fidelidad continuada.
El Señor, nuestro Dios, no abandona nunca al hombre, sobre todo, si éste no le rechaza y le permanece fiel. Dios extiende su protección amorosa sobre Juan el Bautista, el mayor de los nacidos de mujer (Mt 11,11). Externamente, puede parecer que Dios le abandona en su encierro en la cárcel de Herodes (Mc 6,16); pero es Dios quien le da fuerza para decir al rey adúltero que no le es lícito tener a Herodías, la mujer de su hermano (Mc 6,18). Cuando Juan es decapitado (Mc 6,27) a petición de la hija de Herodías, Dios no deja ni abandona a Juan Bautista. Lo acoge con amor como a su servidor fiel. La fidelidad de Dios no falla nunca ni en los momentos más difíciles: «Fiel es Dios y no permitirá que seáis tentados más allá de vuestras fuerzas» (1 Co 10,13).»El Señor es fiel: os dará fortaleza y os guardará de todo mal» (2 Ts 3,3).
«Aunque nosotros fuéramos infieles, Dios seguirá siendo fiel, pues no puede contradecirse a sí mismo» (2 Tm 2,13). Tenemos la seguridad de que Dios nunca nos abandona y nos fiamos de ÉL. Como dice la canción: «Si el sol llegara a oscurecer / y no brillara más, / yo igual confío en el Señor, / no me va a fallar».
Lo importante es que lo que proclamamos en el canto, lo vivamos en la vida.
En salud y en enfermedad, en pobreza o en riqueza, en honor y en deshonor, en bienestar y en persecución, en vida y en muerte, yo quiero confiar siempre en el Señor.
Eres Tú, Señor, quien me dices: «Yo nunca te dejaré ni te abandonaré». Y yo, Señor Jesús, creo en Ti y en tus palabras, sin poder dudar, y todo -lo bueno y lo malo- lo confío a tu Corazón desde la esperanza que no defrauda.
“El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.