Viernes 7 de marzo

7.03.25

Viernes después de Ceniza

EL AYUNO QUE QUIERE DIOS

La Cuaresma se presenta como un tiempo apropiado para el ayuno. No se trata sólo de un ayuno de alimentos para nuestra autocomplacencia espiritual:

«Nosotros y los fariseos ayunamos a menudo; en cambio, tus discípulos no ayunan» (Mt 9,14). El ayuno cuaresmal, además de al dominio propio, se orienta al servicio del prójimo, al sacrificio y a la ayuda solidaria con el necesitado, a la comunión de bienes generosa con la comunidad y al acompañamiento espiritual de Jesús, el Novio, que deja la fiesta de bodas y camina a su Pasión.

Cristo reaparece siempre en nuestra entrega y conversión cuaresmal como referencia obligada y término de nuestro actuar, como clave de nuestro camino constructivo. Los discípulos mientras vivimos la fiesta gozosa de su presencia no ayunamos: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del novio mientras el novio está con ellos?» (Mt 9,15). Ayunar y entristecerse entonces, supone que no se cree en la presencia actual de Jesús, esposo mesiánico y Salvador. Pero en el momento que veneramos al Cristo dolorido y paciente, entonces hemos de ayunar. Entonces, tenemos que convertirnos al Cristo total, al Cristo maltratado y sediento en los millones de hermanos sin pan y sin derechos, que sufren esperando el alivio de nuestro ayuno y nuestra solidaridad. Cristo se convertirá así en el centro de nuestro ayuno, de nuestro culto, de la fe y de la vida cristiana, del servicio solidario a los hermanos oprimidos y de la participación de nuestros bienes con los demás:

«El ayuno que Yo quiero es éste: -dice el Señor-, … dejar libres a los oprimidos, romper los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo … » (Is 58,6-7).

O nuestro ayuno es útil para los demás y solidario con ellos, o corre el riesgo de convertirse en un rito vacío, sin la gran dimensión del amor fraterno, que lo santifica y recomienda.

«Concédenos vivir un ayuno solidario y fraternal, como Tú lo quieres, Señor».

«El Pan de la Palabra dánosle hoy» Ciclo C – Ceferino Santos S.J.